viernes, 19 de abril de 2013


CONCLUSIONES

Los factores que influyen en la modificación del maestro apóstol con nuestros docentes en este siglo XXI se pueden resumir en pocas palabras, el docente ha perdido autoridad como agente formador delante de sus discentes.

Son originados desde su crianza por parte de sus primeros maestros: los padres de familia o los encargados de la educación de la disciplina, los valores y la moral. Y el docente será parte de esta formación durante su educación formal y reforzador de lo aprendido en casa.  Al no existir límites en el hogar estos serán reflejados en la escuela y hasta ese momento se empezará a enseñar al niño o niña, al joven o a la joven y ya su adquisición es cada vez más difícil por la deformación del valor a modificar.


Todavía el maestro apóstol está presente en nuestras aulas pero se ve como una utopía, pero a pesar de esa idea se puede decir que aún hay docentes de vocación que intentan hacer de sus alumnos y alumnas los mejores ciudadanos para que el bien de estos esté sobre la individualidad. 

El cambio de currículos en nuestra educación para ser adecuados al progreso de la ciencia, la tecnología y llevarlos a nuestras nuevas generaciones han ocasionado la presión de lograr los objetivos planteados por el ente rector de la educación dejando al lado la socialización como un entidad en la enseñanza y la práctica de la disciplina, los valores y la moral de un individuo ideal para nuestra sociedad.

Pueden claramente existir excepciones por causa de los individuos con respecto a sus personalidades y formas de comportamiento acorde a las materias observadas en cuanto a educación secundaria y diversificada se refiere.

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